Evolución del inglés británico al inglés americano en Estados Unidos

Evolución inglés americano a británico

Siempre me ha parecido un hecho interesante: ¿cuándo se producen cambios significativos en las lenguas? En relación al idioma inglés y su evolución en Estados Unidos, hay que preguntarse por los cambios que provocan que el “I want to do this” se convierta en “I wanna do this”; o el “I am going to tell him” evolucione en “I am gonna tell him”; o la pronunciación de la “r” desaparezca en algunas palabras pronunciadas en english-english como art y se mantenga en american-english.

Como siempre y en todas las lenguas, los cambios son paulatinos pero sí que existen momentos de inflexión.

Primero hay que decir que cuando los primeros británicos se establecieron en la costa este del actual Estados Unidos a finales del siglo XVI, ya había europeos en esta región. Cocretamente franceses, españoles, alemanes, holandeses y, muy importante, galeses, irlandeses escoceses. La mayoría de ellos habían llegado en expediciones españolas y francesas que establecieron colonias en la zona de Florida y Lousiana. Fue entonces en 1583 cuando la reina Isabel I de Inglaterra autorizó al pirata Sir Walter Raleigh para establecer la primera colonia inglesa en América del Norte, en concreto en Lousina para luego extenderse hasta Maine, al norte de Estados Unidos. A partir de este momento, el inglés británico comenzó a modificarse lentamente por la influencia tanto del francés y el español como del inglés hablado por galeses, irlandeses y escoceses.

De esta influencia, le viene al inglés americano una de las diferencias en pronunciación más importantes con respecto al inglés británico: la pronunciación de la r y la t.


En cuanto a la pronunciación de la r, en el siglo XVII también se pronunciaba en Inglaterra y, por ejemplo, sister o brother se pronunciaban con el sonido de la r suave incluída. Hoy, estas dos palabras en Inglaterra se pronuncian como sista y brotha. Por el contrario, el inglés americano ha mantenido el sonido de la r -entre sílabas y al final- y otras palabras como art, que inglés británico se pronuncian con a alargada, en inglés américano sigue sonando una r suave.

También la consonante t es otro ejemplo clásico que diferencia la pronunciación inglesa de la británica. Palabras como bottle nos enseñan a que la t entre sílabas en norteamérica se pronuncia como una d (boddle), mientras que en inglés británico el sonido de la t es fuerte, como tch al presionar la lengua entre los dientes.

Vamos a ver un ejemplo de pronunciación americana vs británica a través del siguiente vídeo:

Como vemos, son los británicos los que ponen el acento en estos aspectos. Por supuesto, hay más diferencias, pero a nivel pronunciación de ciertas palabras, estas son dos de las más importantes para definir lo que se ha llamado General American.

Otro aspecto que también diferencia al inglés europeo del norteamericano son los cambios gramaticales en algunas palabras y verbos. Los ejemplos más claros son los verbos want, have y go Un ejemplo:

I want to stay here | I have to stay here | I am going to stay here.

El inglés británico, para presente indicativo, excepto en verbos modales como can y must, utiliza siempre el to (I have to, I like to…) mientras que en inglés americano, para el uso del want y el have se ha sustituido la gramática y pronunciación por:

I wanna stay here | I gotta stay here | I am gonna stay here.

Esta forma de hablar la utiliza hasta el Presidente de Estados Unidos, pero es gramaticalmente incorrecta ya que tanto wanna, gotta y gonna son degeneraciones de la lengua por abreviaciones o mala pronunciación. Que se use de forma común no significa que sea correcto. Es algo parecido a palabras en castellano como “cansao” o “trabajao”. De nuevo estas formas de hablar de utilizan por personas cultas pero no por ello es correcto desde el punto de vista lingüístico.

En cualquier caso, la separación de inglés americano también es interior. Es decir, existen acentos distintos en norteamérica igual que ocurre en los demás países del mundo. Los americanos del norte hablan un inglés más similar al canadiense que, a su vez, es similar al británico. Mientras que en el interior y sur se habla el inglés americano del que estamos hablando con algunas incorporaciones del castellano, en el caso de Texas o California por su cercanía a México.

Resumiendo, podemos decir que la parte que corresponde con la pronunciación del inglés americano clásico tiene una clara influencia en la pronunciación escocesa e irlandesa, más que en la británica de hoy. Durante varios siglos, estas diferencias se fueron asentando y han provocado las diferencias comentadas en este artículo.


Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Ingl%C3%A9s_estadounidense

Staff
Redacción quieroaprenderidiomas.com

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