El arte de la traducir: las principales técnicas de traducción

Traducción turística

Ya hemos hablado de las ventajas de contratar a empresas profesionales de traducción, especialmente para las traducciones juradas. En esta ocasión queremos profundizar un poco más y hablar de las principales técnicas de traducción que utilizan los profesionales y, de nuevo, orientando el artículo a la traducción jurada.


Comprender el contexto de los textos a traducir

Más que una de las técnicas de traducción, esta es una actitud que todo buen traductor debe adoptar cuando se enfrenta a un texto. Cuando decimos que hay que comprender el contexto nos referimos al tipo de sociedad, lugar y tiempo donde se produce ese texto. En el caso de las traducciones juradas, el tiempo no es un elemento a tener en cuenta, pero sí el lugar y la sociedad del texto original. Solo comprendiendo esa sociedad se podrá traducir el texto a otra lengua de forma fiel.

Traducciones literales

Una vez con la actitud previa bien integrada, las técnicas de traducción a utilizar dependerán de las estructura de los textos, pero sobre todo de las lenguas. Si ambas coinciden, entonces la técnica más utilizada suele ser la literal. Este tipo de textos suelen ser escritos para que se traduzcan de forma sencilla. Suelen ser textos técnicos carentes de metáforas o lenguaje abstracto, y tampoco poseen expresiones muy complejas.

En este sentido, decir que muchas traducciones juradas que se realizan, especialmente de textos jurídicos dentro la Unión Europea, permite la traducción literal porque la estructura intrínseca del texto y los conceptos utilizados en el texto origen tienen una correlación con otras lenguas cercanas geográficamente. Un ejemplo son los textos originales de la Comisión redactados en inglés y francés que se traducen de forma casi literal a las demás lenguas de Unión.

Traducción y préstamo semántico

Academias de las lenguas como la RAE admiten en traducciones el uso de voces en otras lenguas si son eficaces en la comunicación. Solo se requiere que éstas vayan en cursiva. 

Así, en una traducción literal, si algún concepto es ampliamente conocido por la sociedad o las personas que vayan a leer el texto, se produce el préstamo semántico, es decir: no traducir el vocablo sino dejarlo es su lengua original. 

Transposiciones en categorías gramaticales

Cuando el traductor se enfrenta a la traducción de un texto en una de las llamadas lenguas romances (como el francés) a otra como el castellano, esa transposición es mínima ya que la estructura de las frases en las lenguas latinas son muy similares.

Sin embargo, sin irnos a lenguas semíticas u orientales, en el caso del inglés, muchas de las frases a traducir necesitan transposición gramatical porque muchas de las frases en inglés cuentan con una estructura distinta a lenguas como el castellano. Ocurre cuando se formulan preguntas:

Will it be a hot summer? / ¿Será un verano caluroso?

En castellano, la gramática de una frase interrogativa no cambia en la mayoría de los casos de la gramática afirmativa.

La técnica de las equivalencias

Es una de las técnicas de traducción más propia de los expertos, especialmente los traductores jurados. Para serlo hay que demostrar una serie de conocimientos que se adquieren con el tiempo y el trabajo. Esto permite a los traductores conocer las frases y palabras equivalentes en dos idiomas y que aludan a un mismo concepto o significado. Aplicar la traducción literal, en estos casos, crearía un resultado impreciso. Un ejemplo:

Insurance number / Número del seguro / Incorrecto

Insurance number / Número de la Seguridad Social / Correcto

Esta técnica está muy unida a la actitud del traductor o traductora por conocer profundamente la sociedad en la que se utiliza el idioma desde el que se traduce.

Reestructuraciones

¿Qué ocurre cuando un traductor no puede utilizar la traducción literal, el préstamo semántico o la equivalencia pero necesita transmitir el mismo significado? Existen varias técnicas como la adaptación, la sinonimia léxica o la reestructuración, las cuales tienen en común que cambian palabras y hasta frases enteras para comunicar un mismo concepto. Un ejemplo son los dichos o refranes, a veces imposibles de traducir respetando la estructura gramatical. Dos ejemplos:

Much Ado About Nothing / Mucho ruido y pocas nueces.

Where there is a will there is a way / Querer es poder.

Como se puede comprobar, para traducir el significado de este tipo de frases hay que cambiar prácticamente todo. No obstante, se produce la eficacia comunicativa.

Llegamos al final recordando que estas técnicas están supeditadas por métodos -como ocurre en la enseñanza de las lenguas– y que esos métodos pueden ayudarse en unas u otras técnicas dependiendo de los textos. Pero este aspecto lo dejaremos para otro artículo.

Staff
Redacción quieroaprenderidiomas.com

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